La escasez de fondos ha obligado al Programa Mundial de Alimentos (PMA) a recortar en aproximadamente un tercio la asistencia a las familias hambrientas de la Franja de Gaza, una medida que afectará a unas 500.000 personas a medida que se acerca el invierno, según anunció este lunes la agencia de la ONU.
Lo que debe saber
- El PMA reducirá su asistencia a 1,1 millones de personas en Gaza.
- Las raciones de comida se recortan a la mitad y las comidas calientes diarias bajan a 150.000.
- La agencia requiere 450 millones de dólares para mantener operaciones hasta marzo.
La reducción presupuestaria implica que el organismo ya no dispone de recursos suficientes para mantener los niveles de apoyo que venían suministrando hasta hace un mes. Desde el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025 entre Israel y los combatientes de Hamás, los equipos del PMA han llegado mensualmente a unas 1,6 millones de personas con paquetes de alimentos, harina de trigo, pan, comidas calientes, apoyo nutricional, meriendas escolares y asistencia en efectivo.
Sin embargo, debido a la crisis financiera, este mes la agencia solo podrá prestar apoyo a 1,1 millones de las personas más vulnerables del enclave devastado por la guerra. Las raciones de alimentos se han reducido a la mitad, lo que significa que las familias beneficiarias recibirán ahora un solo paquete de alimentos en lugar de dos, junto con una bolsa más pequeña de harina de trigo. Además, el valor de la asistencia en efectivo entregada a 75.000 familias también ha sido disminuido por la entidad internacional.
Reducción de comidas calientes y acceso en zonas críticas
El número de comidas calientes distribuidas a diario en toda Gaza caerá de 250.000 a 150.000. En este escenario, las familias que viven en zonas de difícil acceso, incluidas las cercanas a la “línea amarilla” de control militar israelí, recibirán una comida caliente cada dos días en lugar de una diaria, informó el PMA.
A pesar de las limitaciones, la agencia informó que por ahora puede seguir apoyando a las panaderías que cubren un tercio de las necesidades de pan de Gaza. Asimismo, mantendrá la provisión de asistencia nutricional a 300.000 mujeres y niños y la entrega de meriendas escolares saludables a 200.000 estudiantes.
La falta de financiación también ha tenido repercusiones en Cisjordania. Según reportó el Programa Mundial de Alimentos, en esa región el número de personas que reciben asistencia se redujo a la mitad durante el mes de septiembre, pasando de 400.000 a 200.000 beneficiarios.
Crisis de seguridad alimentaria en el enclave
“La mejora del acceso humanitario y de la entrega de asistencia desde octubre de 2025 ha ayudado a reducir la inseguridad alimentaria, pero estos avances siguen siendo frágiles y podrían revertirse rápidamente si la financiación humanitaria continúa disminuyendo”
— Programa Mundial de Alimentos (PMA), según recogió Noticias ONU
Los recortes ocurren en un contexto de extrema precariedad, donde más del 80 % de la población de Gaza está desempleada. Esta situación impide que muchas familias puedan adquirir productos frescos o alimentos con alto contenido de proteínas, incluso cuando estos están disponibles en el mercado.
Actualmente, alrededor del 67 % de los gazatíes —lo que equivale a unas 1,4 millones de personas— sufren inseguridad alimentaria aguda en niveles de crisis o peores. Aunque esta cifra representa un descenso respecto al 77 % registrado a finales de 2025, la agencia advirtió que la mejora sigue siendo modesta y frágil.
La situación es especialmente grave para unas 200.000 personas que permanecen en condiciones de emergencia y requieren asistencia alimentaria inmediata para evitar que mueran de hambre. El PMA subrayó que, ante la proximidad del invierno, se necesitan urgentemente recursos adicionales para mantener la ayuda de emergencia y prevenir la desnutrición en niños pequeños, mujeres embarazadas y lactantes.
La financiación para las operaciones de la agencia en Palestina en 2026 asciende a menos de la mitad de la recibida en años anteriores. Para mantener sus operaciones críticas en Gaza y Cisjordania hasta marzo, el organismo informó que necesita urgentemente 450 millones de dólares.
La agencia recordó que su ayuda alimentaria ha sido un salvavidas para hasta el 90 % de las familias de Gaza en los últimos tres años. La mejora del acceso humanitario y de la entrega de asistencia desde octubre de 2025 ha ayudado a reducir la inseguridad alimentaria, pero estos avances siguen siendo frágiles y podrían revertirse rápidamente si la financiación humanitaria continúa disminuyendo, advirtió la agencia en su comunicado.
La agencia señaló que la escasez de fondos también ha afectado a sus operaciones en Cisjordania, donde el número de personas que reciben asistencia se redujo a la mitad, de 400.000 a 200.000, en septiembre. El PMA enfatizó que la mejora en la seguridad alimentaria ha sido modesta y frágil debido a la situación de guerra.
El organismo detalló que la falta de recursos obliga a priorizar a los grupos más vulnerables, pero la reducción de raciones afecta directamente a la dieta diaria de las familias. La asistencia en efectivo, que es vital para la compra de productos básicos, también verá una disminución en su monto asignado para las 75.000 familias beneficiarias.
La situación de inseguridad alimentaria aguda en Gaza se clasifica en niveles de crisis o peores, lo que significa que la población no tiene acceso regular a alimentos suficientes para mantener su salud. El PMA advirtió que la falta de fondos podría revertir los avances logrados desde el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025.
La agencia requiere la movilización de fondos internacionales para evitar que la desnutrición se agrave entre los niños pequeños y las mujeres embarazadas y lactantes. El objetivo es asegurar que la asistencia alimentaria de emergencia no se interrumpa antes de que finalice el periodo crítico de invierno. El PMA informó que la financiación para 2026 es menos de la mitad que en años anteriores, lo que pone en riesgo la continuidad de los programas de apoyo nutricional y las meriendas escolares.
La asistencia alimentaria del PMA ha sido fundamental para la supervivencia en el enclave durante los últimos tres años. Sin embargo, la sostenibilidad de estos programas depende de la voluntad de los donantes internacionales para cubrir el déficit de 450 millones de dólares necesarios para mantener las operaciones hasta marzo de 2026.







