Golpe de Opinión

Juez ordena al Gobierno conservar 30 piezas retiradas del Museo Nacional tras protestas por presunta censura

La orden judicial frenó la remoción de obras sobre movimientos feministas, LGBTIQ+ y el acuerdo de paz, tras denuncias de falta de autonomía y ética museística en la 'batalla cultural' del presidente.

Manifestantes sostienen carteles frente al Museo Nacional de Colombia mientras un hombre habla frente a un micrófono
Manifestantes protestan frente al Museo Nacional de Colombia por la remoción de obras de arte bajo la política de 'batalla cultural' del Gobierno. Foto: France 24 Español (América Latina)

Un juez en Bogotá ordenó al Gobierno nacional detener cualquier cambio adicional y conservar las obras que habían sido retiradas de la exposición permanente “Hacer Sociedad” en el Museo Nacional de Colombia. La medida judicial surge tras una ola de protestas ciudadanas y críticas de expertos que calificaron la acción como una presunta censura.

Lo que debe saber

  • Se retiraron 30 piezas sobre feminismo, LGBTIQ+ y el acuerdo de paz.
  • Un juez ordenó conservar las obras tras protestas y críticas por falta de ética museística.
  • La medida se enmarca en la ‘batalla cultural’ del presidente Abelardo de la Espriella.

La decisión del Ministerio de Cultura, impulsada bajo la política de “batalla cultural” del presidente Abelardo de la Espriella, afectó objetos y documentos vinculados a los movimientos feministas, la comunidad LGBTIQ+, víctimas de violencia política y el acuerdo de paz de 2016. La acción provocó que las paredes del museo, el más antiguo de América, quedaran con espacios vacíos tras la remoción de piezas clave.

Las obras retiradas incluyen elementos simbólicos como una bandera del orgullo de la activista Elizabeth Castillo, un afiche de la campaña presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa —líder de la Unión Patriótica asesinado en 1990— y el “Balígrafo”, una pluma fabricada a partir de una bala que se utilizó para firmar el pacto con las Farc. Según reportó La Patria, la decisión también alcanzó a piezas que documentaban las reivindicaciones de los estudiantes que impulsaron la Constitución de 1991.

Justificación del Gobierno y críticas de expertos

La ministra de Cultura, Paola Holguín, defendió el retiro argumentando que las instituciones públicas no deben funcionar como instrumentos de adoctrinamiento ni difundir versiones sesgadas de la historia. Según informó el diario El País, la funcionaria sostuvo que el objetivo es evitar la glorificación de la violencia y la revictimización, aunque no ha precisado los criterios técnicos utilizados para la selección de las piezas removidas.

Por su parte, el Consejo Internacional de Museos en Colombia afirmó que el retiro de las piezas constituye una falta al Código de Ética para los museos. Diversas instituciones han cuestionado la legalidad y la ética de la medida, señalando que la orden se dio sin procedimientos técnicos y mientras el Museo Nacional carece de un director en propiedad.

Museos de arte moderno en Medellín, Cartagena, Barranquilla, Tolima y el Roldanillo solicitaron a la ministra Holguín que garantice la autonomía de las instituciones artísticas. Los profesionales de la cultura cuestionaron la falta de claridad en los criterios de retiro, argumentando que la decisión afecta la independencia de la curaduría.

Protestas y contexto político

La decisión generó una fuerte reacción en la sociedad civil. Cientos de personas se manifestaron frente al museo, donde la policía antidisturbios utilizó chorros de agua para dispersar a los manifestantes y destruir una obra improvisada con ladrillos y fotografías de los objetos ocultos. Durante las protestas, los ciudadanos calificaron la acción como una censura de cobardes y una batalla contra la cultura.

La polémica se enmarca en la “contrarrevolución cultural” anunciada por De la Espriella, quien cuestiona el “wokismo” y considera que determinadas representaciones públicas constituyen una apología del terrorismo. En este marco, el Gobierno también ordenó retirar de los espacios públicos toda referencia a Carlos Pizarro, antiguo comandante de la guerrilla del M-19 asesinado en 1990.

En la esfera política, el exprocurador Fernando Carrillo criticó la retirada de referencias a la “Séptima Papeleta”, documento fundamental para la creación de la Constitución de 1991. Por otro lado, el presidente De la Espriella ha manifestado su rechazo al “wokismo” como parte de su agenda de gobierno. El Gobierno actual también acusa al expresidente Gustavo Petro de valorar símbolos culturales que representan una ideología concreta.

En contraste, figuras como Federico Hoyos, excongresista del Centro Democrático, expresaron su desacuerdo con la remoción de piezas que narran la historia del país. Juan Manuel Galán también criticó el retiro de la “Séptima Papeleta”, documento clave de la Constitución de 1991. Tras las denuncias de los expertos y las protestas, el juez ordenó que se mantengan las obras en su lugar original.

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