Cinco presuntos integrantes de la organización criminal denominada “Los Chaguendo” fueron capturados y enviados a prisión tras ser señalados de secuestro extorsivo en concurso heterogéneo sucesivo y hurto calificado y agravado. La banda utilizaba falsas ofertas de empleo para atraer a víctimas de entre 16 y 19 años, quienes eran retenidas y sometidas a agresiones en la localidad de San Cristóbal, en el sur de Bogotá.
De acuerdo con la Alcaldía de Bogotá, las víctimas eran citadas a supuestas entrevistas de trabajo en inmuebles ubicados en dicha localidad. Una vez en los lugares acordados, los jóvenes eran presuntamente retenidos contra su voluntad y sometidos a actos violentos por parte de los delincuentes. La estructura criminal se comunicaba con los familiares de los jóvenes mediante llamadas para exigir grandes sumas de dinero a cambio de no lastimar a los jóvenes y permitir su liberación.
Según reportó el medio Kieny News, la banda solicitaba giros superiores a 1,5 millones de pesos a cambio de no lastimar a los jóvenes y dejarlos en libertad. La investigación, que se extendió durante un año, permitió identificar que el grupo no solo se dedicaba al secuestro extorsivo, sino también al tráfico de estupefacientes y al hurto. Las autoridades indicaron que una denuncia ciudadana fue el punto de partida fundamental para recolectar información sobre la estructura y recopilar evidencias mediante seguimientos e interceptaciones de llamadas telefónicas.
Entre los capturados se encuentran personas identificadas con los alias de Ñato, Mono, Pecas y Chaguendo. Según la información de la Alcaldía, alias Chaguendo sería el responsable de coordinar los malos tratos hacia los jóvenes y de realizar las llamadas de extorsión a sus familias. El cabecilla de la organización, identificado como alias “Viejo Chaguendo”, fue detenido en la ciudad de Pereira. De acuerdo con la Alcaldía, este individuo ya registraba una orden de captura vigente por el presunto delito de fabricación, tráfico y porte de estupefacientes.
La operación fue ejecutada por el Gaula con el apoyo de Inteligencia Policial, logrando la desarticulación de la red que operaba en Bogotá y Pereira. Los capturados fueron puestos a disposición de la autoridad competente para responder por los delitos de secuestro extorsivo en concurso heterogéneo sucesivo y hurto calificado y agravado.
La organización publicaba supuestas vacantes relacionadas con actividades de mercadeo y venta de telefonía celular para atraer a los jóvenes. Una vez capturados, los integrantes fueron dejados a disposición de la autoridad competente para iniciar los procesos judiciales correspondientes.
Los procedimientos realizados en Bogotá y Pereira permitieron desarticular la red que afectaba a menores de edad y jóvenes en la capital. Los capturados deberán responder por los delitos de secuestro extorsivo en concurso heterogéneo sucesivo y hurto calificado y agravado ante la autoridad competente.





