Las autoridades de Bogotá capturaron a 430 personas en el transcurso de una semana tras ejecutar operativos contra diversas estructuras delictivas dedicadas al hurto y al tráfico de estupefacientes. Las acciones, que se desarrollaron en múltiples localidades, permitieron desmantelar grupos organizados que operaban en establecimientos comerciales y sectores residenciales.
Uno de los resultados más significativos fue la desarticulación de la banda denominada “Los Cizallas”. Según la investigación de la Alcaldía, este grupo estaba integrado por seis personas señaladas de participar en 33 hurtos violentos en supermercados ubicados en las localidades de Engativá, Barrios Unidos, Suba, Kennedy y Puente Aranda.
Los integrantes de esta estructura empleaban una táctica de engaño para acceder a los locales. De acuerdo con las autoridades, los delincuentes utilizaban vehículos que simulaban ser de transporte o de asistencia médica para acercarse a los establecimientos. Una vez allí, se hacían pasar por clientes y conducían a las víctimas hacia las bodegas del comercio.
En las bodegas, los presuntos delincuentes utilizaban herramientas para vulnerar los sistemas de seguridad y sustraer dinero en efectivo y mercancía. Tras las capturas, un juez impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a cinco de los seis detenidos por estos hechos.
En la localidad de Los Mártires, las autoridades también desarticularon la estructura conocida como “Hera”. Este grupo era señalado de comercializar estupefacientes bajo la fachada de negocios de autopartes en el sector de La Leona, específicamente en el barrio La Estanzuela.
La investigación contra esta banda se extendió durante un año e incluyó labores de infiltración para documentar las presuntas actividades de venta de drogas. Durante el operativo, la Policía incautó 9.000 dosis de estupefacientes. Como resultado, diez integrantes de la estructura fueron enviados a prisión, mientras que otros recibieron detención domiciliaria.
Las acciones de seguridad también permitieron la captura de un presunto responsable de intentar robar un reloj de alta gama en la localidad de Barrios Unidos. Según el reporte de la Alcaldía, el objeto fue avaluado en cerca de 40 millones de pesos.
En este caso, dos hombres abordaron a un conductor con el fin de quitarle el reloj. La intervención de los uniformados permitió alcanzar a uno de los señalados en el momento en que intentaba escapar. Durante el procedimiento, la Policía incautó un arma de fuego y recuperó las pertenencias de la víctima.
Por otro lado, se capturó a un presunto motoladrón investigado por su posible participación en hurtos de celulares en las localidades de Bosa y Kennedy. La detención se produjo luego de que una ciudadana alertara a las autoridades sobre el robo de su teléfono móvil. La información suministrada por la víctima permitió la reacción policial y la captura de uno de los hombres señalados, quien quedó a disposición de las autoridades competentes.





