Los ataques con drones de Ucrania están generando interrupciones constantes en la infraestructura aeroportuaria de Moscú, obligando a la suspensión de operaciones casi a diario durante el mes de octubre. Esta situación ha afectado la operatividad de los principales nodos de transporte de la capital rusa.
Lo que debe saber
- Los aeropuertos de Moscú (Domodédovo, Sheremétievo, Zhukovski y Vnúkovo) han suspendido operaciones casi a diario en octubre por ataques con drones.
- El protocolo ‘plan Alfombra’ de Rusia permite cierres inmediatos del espacio aéreo ante amenazas militares, incluyendo drones sencillos.
- El riesgo de accidentes civiles aumenta por el uso de misiles antiaéreos y el posible encarecimiento de los seguros para vuelos hacia Rusia.
Según informó el medio independiente ruso de investigación y exilio Agentstwo, los aeropuertos de Domodédovo, Sheremétievo, Zhukovski y Vnúkovo han tenido que cerrar sus puertas con frecuencia, permaneciendo inactivos hasta por nueve horas en algunos casos durante el mes de octubre.
Esta situación se produce en un contexto de creciente tensión tras las advertencias del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. A comienzos de septiembre, el mandatario anunció su intención de cerrar el espacio aéreo ruso, calificándolo como un entorno completamente inseguro para las aerolíneas y las aseguradoras. Aunque el espacio aéreo ucraniano permanece cerrado desde la invasión rusa en febrero de 2022, el objetivo de Kiev parece centrarse ahora en la operatividad de la capital rusa.
El protocolo de emergencia y la amenaza de los drones
Para gestionar estas crisis, la autoridad rusa de aviación civil, Rosaviatsia, utiliza el llamado plan Alfombra. Este protocolo de emergencia permite el cierre inmediato del espacio aéreo sobre regiones específicas o alrededor de aeropuertos afectados cuando se detectan amenazas militares, como la presencia de drones u objetos no identificados en el aire.
El experto en aviación Oleksandr Lanetski explicó a DW que cualquier dron constituye una amenaza militar bajo este esquema. Lanetski comparó la situación con la capacidad de los rebeldes hutíes de Yemen para paralizar la aviación en Arabia Saudita, señalando que las capacidades militares de Ucrania superan con creces a las de los hutíes. Según su análisis, si el conflicto escala, a Ucrania no le resultaría difícil perturbar gravemente o incluso paralizar el nodo aéreo de Moscú.
Por su parte, el analista militar independiente Jan Matvéyev indicó que, aunque el cierre total anunciado por Zelenski no se ha materializado, las fuerzas ucranianas mantienen esa intención. Matvéyev señaló que para activar el plan Alfombra bastan drones sencillos que no requieren ojivas ni gran alcance, lo que facilita la capacidad de Kiev para generar estas interrupciones.
Riesgos de seguridad y costos para las aerolíneas
La defensa antiaérea rusa enfrenta dificultades para interceptar por completo los drones que penetran en la región de la capital. Matvéyev advirtió que, si fuera posible derribarlos todos, ya se estaría haciendo. Además, existe el riesgo de que los sistemas de defensa confundan aeronaves civiles con objetivos militares, una vulnerabilidad que persiste desde el incidente de diciembre de 2024.
En ese mes, un avión de la aerolínea azerbaiyana AZAL fue alcanzado accidentalmente por un misil antiaéreo ruso desplegado contra drones. Lanetski advirtió que, si las autoridades rusas bajan el umbral para activar el plan Alfombra con mayor frecuencia, la probabilidad de repetir este tipo de accidentes aumentaría considerablemente. El peligro es mayor cuando se emplean misiles, ya que defectos de producción en masa pueden provocar que el proyectil se redirija hacia aviones cercanos.
La continuidad de las aerolíneas extranjeras en Rusia dependerá de tres factores, según Lanetski: los riesgos militares reales, el nivel de demanda y el coste de los seguros. El experto señaló que las aseguradoras podrían elevar notablemente las primas debido al riesgo, lo que encarecería los billetes. Actualmente, la demanda de vuelos ofrecidos por las aerolíneas extranjeras que aún permanecen en el país ha incrementado debido a la reducción de la competencia.
Antecedentes de ataques a infraestructura
La ofensiva ucraniana contra objetivos estratégicos ha sido constante durante 2026. Según reportó Infobae, en agosto el presidente Zelenski intensificó ataques de largo alcance contra la infraestructura energética, alcanzando la refinería Kirishinefteorgsintez (KINEF), la mayor de su tipo en la Rusia europea. Esta instalación procesa cerca de 20 millones de toneladas de petróleo crudo al año.
En ese contexto, el presidente ruso, Vladímir Putin, admitió en el Foro Económico Oriental en Vladivostok que la infraestructura petrolera sufrió daños por los ataques ucranianos. Putin reconoció que el gobierno ruso subestimó el riesgo, pues consideraban que estas eran instalaciones puramente civiles que no serían objetivos en condiciones de conflicto armado. El ministro de Energía informó que, a finales de agosto, restaba completar alrededor del 10% de los trabajos de reparación en el sector energético, según recogió Infobae.
En el verano de 2023, Ucrania atacó el aeropuerto de Pskov, donde había aeronaves militares y civiles. Más recientemente, en octubre de este año, restos de un dron cayeron en el aeropuerto de Sochi. Por su parte, Rusia también ha atacado aeropuertos ucranianos, incluyendo los de Kiev y Borispol, según confirmó Zelenski a comienzos de septiembre.








