Golpe de Opinión

Ucrania ataca terminal petrolera en Rostov tras acuerdo entre Trump y Putin para suministrar diésel al mercado

El ataque en la región de Rostov provocó incendios y daños en infraestructura ferroviaria, ocurriendo pocas horas después de que EE. UU. y Rusia pactaran el envío de combustible al mercado mundial.

Columnas de humo oscuro salen de una planta industrial bajo un cielo naranja al atardecer frente a edificios urbanos.
Incendio en la terminal petrolera Yug Rusi en la región de Rostov, tras un ataque ucraniano contra la infraestructura de la refinería Neftezhajinsk. Foto: DW Español

Ucrania lanzó un ataque nocturno contra una terminal petrolera en la región sur de Rostov, Rusia, apenas unas horas después de que los presidentes Donald Trump y Vladímir Putin alcanzaran un acuerdo para el suministro de diésel a los mercados internacionales.

La ofensiva provocó un incendio en la instalación Yug Rusi, encargada del almacenamiento y bombeo de combustible de la refinería Neftezhajinsk. Esta infraestructura ya había sido blanco de drones ucranianos el pasado 9 de julio. Según informó el canal de Telegram independiente ruso Astra, el incidente se registró en Rostov en el Don, capital de la región.

El ataque se produjo tras la comunicación telefónica entre los líderes de Estados Unidos y Rusia, donde se pactó que Moscú enviaría derivados de petróleo para reducir los precios del diésel a nivel global. La decisión de Putin se produce después de que en los últimos meses Rusia sufriera un grave déficit de combustible, lo que provocó grandes colas en las gasolineras debido a los ataques ucranianos contra sus refinerías. El gobernador local, Yuri Slusar, comunicó a través de la red de mensajería MAX que la ofensiva también dañó un puente ferroviario, lo que obligó a suspender el tránsito de trenes en ambas direcciones.

Slusar indicó que los servicios de emergencia trabajan en el lugar de los hechos mientras se verifica la información sobre posibles víctimas.

El funcionario regional detalló que seis personas resultaron heridas y que varios edificios y casas particulares sufrieron daños estructurales. Asimismo, se reportó un incendio en un edificio en construcción en la localidad de Bataisk. En el mar de Azov, otros dos buques fueron atacados durante la misma jornada, aunque no se reportaron víctimas en dichos incidentes.

Donald Trump anunció en su red social Truth Social que la conversación con Putin fue sumamente exitosa y que se acordó el envío inmediato de más de 300.000 toneladas de combustible diésel a los mercados estadounidense y mundial. El acuerdo contempla además el envío de otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después.

Esta medida responde a las exigencias del jefe de la Casa Blanca hacia el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para que cese unilateralmente los ataques contra las refinerías rusas, argumentando que estas acciones afectan directamente los precios del diésel. Zelenski reaccionó de forma inmediata al pacto entre Moscú y Washington, calificando la decisión como injusta e impropia de un aliado.

La ofensiva ucraniana en Rostov se caracterizó por una defensa rusa intensa, en la cual se reportó el derribo de más de cien drones durante la noche. En un escenario paralelo de violencia en la zona, se registraron ataques rusos en la ciudad de Zaporiyia, en el sur de Ucrania, este sábado.

Según confirmó Mijailo Semikin, jefe de la administración militar regional, el balance de víctimas en Zaporiyia aumentó a 11 fallecidos, incluyendo a tres niños. Semikin informó que los equipos de rescate continúan trabajando en la zona para buscar supervivientes entre los escombros de los edificios afectados.

La terminal Yug Rusi es un punto crítico para la logística de combustible de la refinería Neftezhajinsk. El impacto de los ataques ucranianos ha sido constante en la región, afectando la capacidad de almacenamiento y bombeo de la instalación. El daño al puente ferroviario complica la logística de transporte de mercancías en la zona afectada.

El acuerdo de suministro de diésel busca estabilizar los precios en el mercado internacional, una prioridad para la administración de Trump. La entrega de las 300.000 toneladas iniciales se proyecta como una acción inmediata para mitigar la escasez de combustible. Las entregas posteriores programadas para noviembre y el periodo inmediatamente posterior buscan mantener el flujo de suministro.

El presidente Zelenski ha manifestado su descontento con el acuerdo, señalando que la acción de sus aliados afecta la estrategia de presión económica sobre Rusia. A pesar de las advertencias de Washington, los ataques a la infraestructura energética rusa continúan siendo una táctica de la ofensiva ucraniana.

Los servicios de emergencia en Rostov continúan evaluando los daños en la terminal Yug Rusi y en el puente ferroviario.

El tránsito ferroviario permanece suspendido hasta que se garantice la seguridad de la vía. Las autoridades locales siguen verificando el estado de los edificios dañados en Bataisk y las viviendas particulares afectadas.

Elige qué cookies aceptas. Puedes cambiarlo cuando quieras desde «Configurar cookies» al final de la página.